LA RESISTENCIA

DE LA INDUSTRIA

GASTRONÓMICA

#QuédateEnCasa

Hace meses que esperamos que el color del semáforo cambie. Pasamos más tiempo del que imaginamos y hubiéramos deseado, detenidos frente al rojo, paralizados por la incertidumbre, mirando cómo lentamente todo lo construido podría irse a pique.

 

Entre las industrias más afectadas durante esta situación mundial, está la industria de la hospitalidad. Pero los chefs, meseros, restauranteros, pequeños negocios y productores, al darse cuenta de que el semáforo seguiría deteniendo todas las actividades, decidieron reinventarse para sobrevivir. La industria se vio obligada a transformarse y replantear la forma de acercarse al público.

 

#SalvemosRestaurantes  #AquíNadieTruena

 Al cierre de los restaurantes, la primera de las reacciones fue mantener las cocinas abiertas el mayor tiempo posible. Con el cambio en los hábitos de consumo como consecuencia de la cuarentena, ocurrió un boom en el servicio a domicilio y las plataformas digitales para ordenar alimentos. El mercado de comida a domicilio no decayó durante la pandemia, pero las ventas de los restaurantes sí. Para muchos de ellos, el delivery no era parte de su filosofía y tuvieron que cambiar de estrategia para sobrevivir. Desde pequeños establecimientos hasta grandes restaurantes encontraron en el servicio a domicilio una forma de mantener sus cocinas trabajando, provocando que el mercado se volviera mucho más competitivo. Por ello, no tardaron en llegar las reformas fiscales que implementaron impuestos a las aplicaciones de entrega a domicilio.

 

El portal gastronómico Culinaria Mexicana lanzó la campaña “Salvemos a los restaurantes”, que mediante la asociación de restaurantes, bares y cafés, implementó los bonos gastronómicos. Mediante el pago anticipado de $500 o $1000 pesos, su venta

busca ofrecer una venta gastronómica a sus clientes una vez que termine la pandemia y así mantener a flote a cientos de negocios.

 

#NoCuelguesElMandil

Para mantener la atención y presencia en el medio, muchos chefs emprendieron proyectos

como clases de cocina en línea, donde compartieron técnicas y recetas accesibles a todos los que se quedaron en casa con la familia o amigos. 

 

Benito Molina es uno de los chefs que han marcado un cambio en la gastronomía mexicana. Junto con su esposa la chef francesa Solange Muris, fundaron el restaurante

Manzanilla en Baja California, un restaurante fusión de la gastronomía mexicana y mediterránea, y uno de los tres mejores restaurantes en México en los últimos años. Durante la cuarentena compartieron recetas sencillas para cocinar en casa por medio de Instagram.(...)


LOS  5

RESTAURANTES

MÁS RECOMENDADOS

DE QUERÉTARO

Al igual que Oaxaca y Yucatán, durante los últimos años Querétaro se ha posicionado entre los estados de mayor innnovación gastronómica en México. Según datos de la Facultad de Turismo y Gastronomía de la Universidad Mondragón México (UMx) cada año se abren en Querétaro alrededor de 70 restaurantes. Según la CANIRAC, este estado vive una época de crecimiento para la industria de la hospitalidad, gracias al gran desarrollo económico que cada vez atrae más inversiones e impulsa la creación de proyectos nuevos.

 

Por su ubicación geográfica Querétaro cuenta con la biodiversidad que se necesita para que su gastronomía local destaque. Asimismo, ha recibido la influencia de la gastronomía nacional de estados vecinos como Hidalgo, e internacional como la italiana y de medio oriente, gracias a una fuerte migración. Todas estas cocinas han aportado riqueza a la ya vasta cocina tradicional queretana. Los ingredientes de la cocina local que conforman una gran historia culinaria, son así explotados por las tendencias gastronómicas actuales para crear una cocina de vanguardia.

 

Revista Cava ha seleccionado los mejores restaurantes tomando en cuenta los criterios de calidad en sus platillos, carta de vinos mexicanos, servicio y confort. (...)


EL ORIGEN DEL 

PICNIC

Cenar al aire libre con amigos y familia es uno de los mayores placeres del verano, aunque no siempre fue tan común. Es difícil imaginar al hombre prehistórico disfrutando del almuerzo junto a un lago tanto como nosotros. Entonces, ¿cómo y cuándo se hizo popular la práctica del picnic?

 

Su origen proviene de la palabra francesa pique-nique, que durante el siglo XVI designaba a aquellos que aportaban su propio vino cuando cenaban fuera de casa. El término es la suma del verbo piquer (picar) y nique (palabra del siglo XVIII que significa cosa de poco valor), de forma que faire un repas pique-nique, es organizar una comida –al interior o al exterior– en la que cada quien aporta algo. Hay otras teorías que atribuyen el origen de esta palabra al inglés. Picnic sería así la conjunción de pick (atrapar, agarrar) y nick (punto, instante).

 

El picnic es una tradición que se remonta a la Antigüedad, algo que sabemos gracias a Virgilio y sus Bucólicas. Durante la Edad Media comenzaron a organizarse por primera vez elegantes comidas al aire libre, cuando la caza se convirtió en la actividad favorita de la clase acomodada. Estas fiestas de caza medievales fueron representadas en obras de arte de la época, como las baladas de Robin Hood y el famoso tapiz de Bayeux.

 

Si bien comer al aire libre era común hasta la época pre-industrial, para algunos era una necesidad ligada a las condiciones de trabajo, mientras que para otros era un privilegio ligado a su estatus social. Durante el siglo xix, con el florecimiento de las vías férreas y la diminución de la distancia entre el campo y la ciudad, "el día de campo" entra en boga, en un contexto de regreso a la naturaleza promovido por escritores como Zola o Maupassant, y retratado por los impresionistas como Manet y Monet. (...)