.“VENIR A PUEBLA Y NO COMER MOLE POBLANO, ES VENIR EN VANO”

Puebla es una de las gastronomías más conocidas y reconocidas dentro de todo México. La gastronomía poblana es el resultado de la fusión entre el imperio azteca y el mundo europeo, mezcla infinita de influencias de la cocina árabe, española y francesa. Llena de cultura, tradiciones y leyendas, en revista cava decidimos dar un recorrido por los platillos más icónicos de la región, que a continuación te presentamos. Chiles en nogada Probablemente uno de los platillos más representativos del estado de Puebla, son también icónicos de todo México, especialmente en fechas tradicionales como las celebraciones de la Independencia. Según fuentes históricas, este llamativo platillo fue creado en el convento de Santa Mónica en Puebla, como ofrenda para el emperador de México, Iturbide. Este platillo se compone de un chile poblano relleno de carne molida mezclada con pasa, almendras y manzanas; capeado con huevo y posteriormente bañado en una salsa de leche y nuez de castilla, denominada nogada. Mole poblano Denominado como Patrimonio cultural de los mexicanos, cuenta una de las tantas leyendas que fue creado por Sor Andrea de la Asunción gracias a la inspiración divina, para el Obispo Fray Pascual. Se dice que Sor Andrea decidió tostar en una cazuela de barro varios ingredientes como chile ancho, almendras, ajonjolí y todo esto lo mezcló con un poco de chocolate de mesa y lo puso al fuego. Los comensales, al probar esta inesperada receta, quedaron encantados con su sabor. Sor Martha nombro al platillo como mole, que en náhuatl significa sals,

Cemita Poblana Para deleitarnos con un platillo más sencillo de preparar, está la cemita poblana, algo así como la tradicional torta. Consta de una pan, parecido a la telera, decorado con ajonjolí y rellena de una amplia variedad de ingredientes como lo son el pollo, carne de res, queso, quesillo y aguacate. Las cemitas son elaboradas en distintos puntos de la ciudad, sin embargo las más populares son las que se encuentran en el mercado del Carmen. 

 


YUCATÁN ES UN ESTADO LLENO DE CULTURA Y TRADICIÓN. LA GASTRONOMÍA YUCATECA HA TRAÍDO A SUS HABITANTES NO SOLO EXQUISITOS SABORES A SU PALADAR, SINO QUE TAMBIÉN APORTACIONES, DE SOCIALIZACIÓN E INCLUSO DE TRADICIÓN.

La gastronomía yucateca es el resultado de la relación histórica de la península con Europa, Cuba y Nueva Orleans, gracias a las conexiones establecidas a través de sus puertos; sin olvidar su particular relación con el resto de México. Es una de las cocinas con mayor variación en ingredientes y platillos, resultado de la fusión de la cultura maya y española. Igualmente, la región tenía importantes tratos comerciales con Francia, por lo que su gastronomía y arquitectura poseen varios toques de influencia francesa.

 

Para los españoles que vivían en la zona de Yucatán era sumamente difícil traer frutos y hortalizas desde Europa ya que era muy caro, por lo tanto tuvieron que suplir estos productos por otros más accesibles. La ventaja de la cocina local indígena es que era básicamente vegetariana y estos productos no fueron difíciles de reemplazar. En cuanto a los productos de origen animal, estos eran raros y reservados para fiestas importantes o para la clase alta y los españoles, carnívoros por excelencia. Sin embargo, poco a poco los conquistadores españoles impusieron a los indígenas la costumbre de comer carne y reemplazaron ingredientes como la pimienta por el achiote. También sumaron el uso de la manteca de cerdo para cocinar y se inició el uso de la cebolla morada y el ajo como condimentos. Así nacieron algunos de los platillos yucatecos más emblemáticos, como la cochinita pibil, la sopa de lima, los huevos motuleños, los papadzules y el frijol con puerco y balché.