¿CUÁL ES EL

MEJOR VINO?

PARTE 6-6

POR: JOSÉ LUIS DURAND

Enólogo de Bodegas Ícaro

¿Por qué tomamos vino? ¿Qué tiene el vino que nos atrae tanto?

Yo creo que lo más maravilloso del vino es que logra capturar el tiempo; no sólo en términos cronológicos sino también climáticos, geográficos, edafológicos y emotivos. Cada viticultor asocia su propia noción de belleza al momento de concebir un vino. De alguna forma maravillosa logra capturar estos elementos que son completamente intangibles y etéreos, en aromas y sabores que son completamente tangibles y sensibles.

 

¿No les parece casi mágico que el Nebbiolo de Arcilla tome las brumas de la madrugada y los convierta en aromas de cerezas negras y piedras mojadas? ¿Que el Cabernet de Arenas tome ese viento del atardecer y lo convierta en notas de fresas maduras y rosas? El proceso de formación de una aroma y mediante el cual un rayo de sol o un viento generan un aroma en particular, es fascinante.

 

Para mi estos son los grandes vinos: los que con un aroma y un sorbo te transportan a esos momentos de belleza. Los grandes vinos tienen esa virtud, te mueven en el espacio y el tiempo. Como ya lo analizamos, su lenguaje es principalmente de aromas primarios y sabores, son ellos los que nos conmueven. Además deben ser equilibrados y armónicos con todos los demás elementos como el alcohol, la acidez y los taninos.

 

Para lograr estos vinos necesitamos un trabajo de tiempo, lleno de esperas vigilantes en tiempo real (no virtual) donde el tiempo significan días y noches, soles y lluvias; estaciones. Caminando y tratando de entablar un dialogo con la viña, una conexión. En ciertas latitudes el dialogo es a través del agua y el riego; en otras es a través de la poda y los manejos en verde. Solo así creo que se logra entender la estética y el sentido de belleza de una viña y finalmente de este hacer, año con año, vino a vino, de esa misma viña, del mismo hombre, que surja una comunión que se convierte en un gran vino. (...)


HUGO D'ACOSTA:

MI PARTICIPACIÓN EN

EL MUNDO DEL VINO

POR: HACHEMUDA1958

Mi participación en el mundo del vino es resultado de un sinnúmero de eventos conscientes e inconscientes, algunos de ellos buscados, pero la mayoría fortuitos.

 

Un día, así como así, me encontré frente a uno de mis maestros, cuyas palabras tuvieron la habilidad de despertar en mí una mezcla de intriga y curiosidad por la uva y todo lo que se asociaba a ella. Ese día inicié mi recorrido hacia el  vino. Poco a poco pasé de querer  “conocer de vinos”  a “hacer vinos”.

 

Para mí, el vino mexicano es un representante de nuestro mosaico cultural. Es además una actividad que expresa en mucho el México contemporáneo, de propuesta y empuje. En Baja California esta actividad tiene un momentum  único, casi caótico; aunque por su tamaño, comparado a otras regiones vinícolas, podría pasar desapercibido. Esta región es probablemente una de las  zonas de mayor riqueza en su propuesta vínica, la variedad de actores, de uvas y su contexto; la vuelven una matriz con una oferta muy rica. Podemos decir que a pesar de nuestro trompicado recorrer  histórico, el momento actual representa por mucho la mayor dinámica enológica del vino mexicano. Sin embargo, habría que ser prudentes y no echar a volar campanas triunfalistas: no debemos olvidar que este movimiento requiere de la siguientes generaciones para su consolidación.

 

Creo que como consumidores debemos aprovechar el enriquecimiento de la oferta vinícola que el vino mexicano aporta al mundo. Hoy nuestros vinos son una propuesta de variedades, estilos, sabores y orígenes diferentes. El vino mexicano es por su sazón un producto que enriquece la oferta de sabores. Nuestros vinos sabiendo a México, diversifican la propuesta enológica mundial

 

Creo que uno de los avances más significativos para el vino mexicano hasta este momento, es la depuración de su personalidad y carácter; su presencia y penetración en el México contemporáneo y su relación con la exaltación de la mexicanidad. Veo con emoción nuestros vinos cada vez más presentes en las mesas y celebraciones de las nuevas generaciones. (...)